Setas alucinógenas


Descripción Existe una gran variedad de hongos con propiedades psicoactivas. Entre ellos, los más conocidos son los psilocibes y –en menor medida– la amanita muscaria. Los hongos psilocibes crecen de forma silvestre en distintas regiones de Europa, Asia y América, pero también pueden cultivarse. Existen distintas variedades, aunque las más frecuentes son los psilocibes semilanceata –llamados en argot en algunas zonas monguis– y los psilocibes cubensis (stopharia cubensis).
Aspecto En forma natural (generalmente secos), pero también se venden en polvo dentro de cápsulas y en forma de smell bags (bolsas para oler).
Administración Oral: masticándolos, en infusión, o tragándose las cápsulas.
Efectos sobre el SNC Psicodélicos y alucinógenos.
Efectos sobre la conducta y el organismo Según la dosis administrada, pueden variar desde pequeñas distorsiones en las percepciones, a alucinaciones y desconexión de la realidad.

En general suelen provocar efectos psicodélicos parecidos a los del LSD, a pesar de que suelen presentarse de una manera más suave y son de menor duración. Los efectos (sobre todo de los que contienen psilocibina) pueden incluir vivencias con componentes místicos y de revelación, que tanto pueden llevar al paraíso como el infierno (“mal viaje”). Los efectos de la amanita muscaria incluyen también componentes de euforia.

Pueden provocar aumento del ritmo cardíaco, bostezos sin sueño, dilatación de las pupilas, escalofríos, vértigos, dolor de cabeza, boca seca, sudores y aumento de la temperatura corporal.

Tolerancia y dependencia Generan tolerancia (elevada), pero no dependencia.
Otros riesgos Trastornos psíquicos (están especialmente contraindicados si se sufren problemas mentales). Crisis de angustia (frecuentes). Cómo otros alucinógenos pueden provocar un mal viaje (ansiedad, agitación, confusión, etc., que puede evolucionar hacia un episodio psicótico agudo con vivencias terroríficas, sentimientos de persecución y pérdida del sentido de la realidad (riesgo de accidentes, lesiones o suicidio).

Por su aspecto físico muchas setas alucinógenas se pueden confundir con especies venenosas que pueden ser mortales.