¿Qué es un consumo de riesgo?


 

Para la mayoría de personas adultas, tomar bebidas alcohólicas con moderación no suele comportar ningún riesgo significativo para su salud. Se considera un consumo moderado de alcohol el que una mujer no supere una o dos consumiciones diarias, y un hombre, dos o tres; intercalando dicho consumo con días de abstinencia.

Superar estas cantidades –y especialmente cuando se mantienen a lo largo del tiempo–, fácilmente acarreará problemas de salud orgánica y mental. Y posiblemente desencadenará conflictos en las relaciones, en los estudios y/o en el trabajo.

alcohol-2460_1280

Pese a establecer esta clasificación entre el consumo prudente y el consumo de riesgo, otras variables también determinan si una relación con el alcohol es problemática. En cualquier caso deberían abstenerse de tomar bebidas alcohólicas:

Las mujeres embarazadas.

  • Los niños y los adolescentes.
  • Las personas que van a conducir un vehículo o van a realizar actividades peligrosas o de precisión.
  • Quien esté tomando determinados medicamentos (consultar con el especialista).
  • Las personas que padecen ciertas enfermedades.
  • Cualquier persona que sufra problemas derivados del abuso de alcohol.

Disponemos de dos criterios para saber qué uso de alcohol nos puede perjudicar: razones objetivas (cantidad y frecuencia) y aspectos individuales.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR